Habíamos imaginado muchas veces cómo sería el día en que dejáramos definitivamente nuestra ciudad para empezar nuestro viaje en bici. No sabíamos muy bien la ruta, pero siempre pensábamos que nos alejaríamos por algunas de las vías ciclistas que hemos recorrido tantas veces, recordando lo que dejábamos atrás, ilusionados con lo que nos deparase el futuro, mientras la ciudad se iría haciendo cada vez más pequeña a nuestra espalda… Pero estamos en 2020, el año que nos recuerda que dan igual nuestros planes…

Así que por diversas circunstancias, nuestro bucólico sueño se esfumó, y nuestra salida de la ciudad fue en el tren de Gandía, rumbo a Jávea, ruta corta que hemos hecho decenas de veces. A quién se le ocurre ponerse a imaginar ñoñerias…

Lunes 13 de julio de 2020

Tras una semana de descanso en Jávea nos hemos puesto en ruta rumbo a Madrid.

La primera mitad de la ruta, hasta Oliva, la conocíamos bien, aún así, por aquello de innovar y darle emoción a las cosas…y porque uno muchas veces hace cosas tontas, pues hemos decidido probar un «atajo»…y así hemos inaugurado el día subiendo lo que no había que subir, bajando de la bici y teniendo que empujarla por caminos por donde no debíamos haber ido…un super atajo que nos ha hecho perder casi una hora. Como se supone que no tenemos prisa y que hay que aprender a ser paciente pues ale, primera lección nada más salir 😅

Ya de vuelta a la ruta original hemos ido bastante bien esta primera parte, con viento en contra pero no muy fuerte y con el calor respetando porque aún era temprano. Después de Oliva ya no conocíamos el camino pero nos hemos ido apañando bastante bien. A partir de la 1 de la tarde el calor ha empezado a ser bastante insoportable pero como nos quedaban solo 15 kms, hemos decidido hacer lo que nos habíamos propuesto no hacer, seguir pedaleando en las horas centrales del día para llegar antes de comer al lugar donde íbamos a pasar la noche😅 El problema es que esos 15 kms. eran de subida, así que lo que no iba a ser muy largo, se ha hecho eterno😂 Parábamos cada poco a beber agua y bajar un poco la temperatura corporal…Lo increíble es lo que se disfrutan esos momentos en los que paras 😂 ¿Cómo te puede dar tanta felicidad un poco de agua calentorra?

En realidad cualquier trocito de sombra nos hacía ilusión

Y así íbamos, parando cada poco… nos quedaban menos de 500 m. para llegar al camping…ya casi oliamos el cloro de la piscina…y entonces, ha hecho acto de presencia el que faltaba, osea Google Maps, que le puede no ser protagonista de las crónicas. Así que de pronto el camino por el que nos había metido terminaba en una valla,y te quedas ahí mirando la valla…como si al mirarla fijamente fuera a desaparecer, pero no, a la valla sólo le faltaba Gandalf al otro lado diciendo «¡¡¡no podéis pasar!!!» Total nos ha tocado ir por un camino de cabras…empujando la bici, teniendo que llevarlas en volandas en algún punto…Hemos llegado pero nos ha costado, y nos hemos ganado la piscina y la cena. A partir de ahora nos haremos más caso y no pedaleareamos en las horas de más calor, ni le haremos tanto caso a google maps…espero 😂

Última modificación: 16 julio, 2020

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