Se acercaba la semana santa de abril de 2009 y en todos los destinos que barajabamos en España y Francia anunciaban lluvias. La idea era ir de camping, así que todo se complicaba por momentos. Un día antes de comenzar las vacaciones vimos que el sur de Portugal se libraba de las tormentas, así que decidimos que sería buen destino para nuestras vacaciones. No teníamos nada reservado ni habíamos mirado mucho, así que casi sobre la marcha cogimos nuestra tienda de campaña y nuestros sacos y nos lanzamos a la aventura.

El camino de ida se hizo bastante llevadero a pesar de que pillamos alguna retención por aquello de ser semana Santa. Como llevábamos sillas mesas y demás para el camping no nos lo lo montamos nada mal al parar a  comer en un área de descanso y como puros domingueros sacamos las sillas, y el bocadillo y a comer, sólo nos faltó el mantel :). La música animó bastante el trayecto ya que habíamos grabado un cd específico para el viaje.

Nuestra primera parada fue cerca de Tavira, en Fuseta, a pocos kms de la frontera con España, no queríamos alargar mucho más el viaje, así que decidimos parar allí. El camping (o campismo en portugués) estaba pegado a la ria Formosa, así que fue un bonito sitio para parar la primera noche, dar un paseo por la arena y tomar algunas fotos nocturnas.

Al día siguiente tras recoger las cosas nos dirigimos a Tavira, que la verdad es que nos pareció un pueblo con bastante encanto. Tiene un pequeño castillo desde donde se domina gran parte del pueblo

eso sí, hay que subir unas cuantas escaleras antes

Tiene una plaza bastante agradable para pasear con algunos bares.

Tras dejar las cosas en unos de los campings más bonitos donde hemos estado, en Olhao, fuimos a Armaçao de Pera, que tiene una fantástica playa.

Que además dio para alguna fotografía artística

Merece la pena la visita, sin duda.

Tras la visita a Armaçao visitamos Carvoeiro. Un pueblo muy hippie, con mucho ambiente y mucha gente joven, además era muy muy bonito

saliendo de Carvoeiro recogimos a una pareja de holandeses que estaban haciendo autostop. No habían tenido mucha suerte y decían que ni portugueses ni españoles les recogían en la carretera, estaban preocupados porque su idea era viajar hasta Sevilla haciendo autostop, no se cómo les fue pero se pusieron bastante contentos cuando vieron que nosotros también íbamos a Albufeira, siguiente parada.

Al día siguiente por la mañana fuimos dirección Portimao, una de las paradas más bonitas del viaje. La playa tiene formaciones rocosas de gran altura en la arena y adentrándose en el mar, es simplemente espectacular

La verdad es que el lugar es uno de los más espectaculares que hemos visto a lo largo de nuestros viajes.

Toda la costa ya sigue igual de espectacular, puedes parar a cada rato a  hacer fotografías porque el paisaje es impresionante

Esa noche dormimos en Luz, ya cerca del cabo de San Vicente, donde iriamos al día siguiente, la última parada de nuestro viaje antes de volver a casa.

Por la mañana en dirección al cabo de San Vicente hicimos varias paradas por el camino, para ver playas espectaculares, totalmente desiertas y salvajes

ya en el impresionante cabo de San Vicente…

Tras pasar el día por la zona volvimos la Cabo para ver la puesta de sol.

Donde estoicamente aguantamos el frío que empezaba a  hacer. La verdad es que las puestas de sol en el mar suelen compensar a las inclemencias del tiempo

Más tarde fuimos a  hacer algunas fotos a Sagres, una playa cercana, ya prácticamente de noche, pero dónde aún pudimos captar alguna fotografía espectacular

Y de esta forma nos despedimos de nuestras vacaciones en el Algarve, sin duda toda una sorpresa.

¡Salud y Aventuras!

Última modificación: 23 diciembre, 2014

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